domingo, 7 de noviembre de 2010

XVI CONGRESO SINDICAL MUNDIAL: EL PAPEL DE LAS OFICINAS REGIONALES EN EL NUEVO RUMBO DE LA FSM

Desde la celebración del XV Congreso Sindical Mundial, las decisiones del Consejo Presidencial de la FSM y de su Secretariado han colocado la actividad de las oficinas regionales en un lugar prominente al considerar que junto con la acción sectorial de las Uniones Sindicales Internacionales, constituyen los dos pilares esenciales, las dos piernas de un mismo cuerpo en los que se sustenta la FSM. A esta definición se le otorgó tal importancia estratégica, que se definió en una de las primeras reuniones del Secretariado, que este debiera ser evaluado por los resultados que alcanzase en ambas actividades.

El XIII Congreso Sindical Mundial decidió en 1994, basado en la experiencia acumulada durante medio siglo de existencia de la FSM, la creación de “SEDES REGIONALES” al asumir no solo la conveniencia, sino la necesidad, de acercar la acción de la FSM allí a donde debe concretarse su influencia.

Se define la región geográfica como una porción de territorio que conforma una unidad determinada por caracteres comunes étnicos, culturales o circunstancias geográficas especiales (territoriales, topográficas y de clima), producción, relaciones políticas, sociales y económico-comerciales, configurando una visible identidad de varios territorios, naciones o países. En los actuales estatutos de la FSM se precisa el alcance de las regiones a escala continental.

Esas premisas, objetivas, han estipulado las sedes regionales existentes en la FSM las que arriban al XVI Congreso Sindical Mundial acumulando más de quince años de aciertos y debilidades lo que posibilita, valorándolas, proyectar cómo incrementar su eficacia en el contexto del nuevo rumbo de la FSM. El XVI Congreso Sindical Mundial es el espacio apropiado para fraguar qué “SEDES REGIONALES” de la FSM queremos y qué debemos hacer para lograrlas.

Como se manifiesta en los estatutos de la FSM, las Sedes Regionales actúan en favor de acciones organizadas y realizadas a nivel regional para estimular y desarrollar las consultas, la cooperación y la solidaridad, con el fin de responder mejor a sus preocupaciones e intereses específicos.


LA LUCHA DE IDEAS EN EL PLANO SINDICAL INTERNACIONAL, LA UNIDAD EN LA ACCION:

Hay regiones en las que se agudiza de tal manera la confrontación de las posiciones del movimiento sindical clasista con el de la concertación con el capital, en las que ya no se puede ignorar la existencia y la actividad de la FSM. Avanza la lucha de ideas en un contexto en que aumentan las amenazas imperiales al tiempo que persisten determinados avances progresistas que debieran favorecer al movimiento sindical clasista y a la FSM. Tal confrontación tuvo su evidencia más diáfana en las diferentes posiciones que se asumen ante la Crisis del capitalismo.

La exclusión de la FSM orquestada por el gran capital a través de sus “instrumentos” en el plano sindical (CIOSL, hoy CSI) desde que en 1949 la escindieran quebrando la unidad entonces alcanzada que amenazaba sus intereses, se mantiene hoy quizás aun más virulenta en la medida que la FSM se fortalece. Posterior a la celebración del XV Congreso Sindical Mundial, y en la medida que evidentemente la FSM incrementa su reanimación, se enfrenta a campañas que intentan, manipulando la verdad, desconocer su existencia realizándose brutales esfuerzos por
excluirla de diversos escenarios.

Estas manipulaciones, hábilmente manejadas y copiosamente divulgadas, demuestran – por si alguien lo dudaba - que en nuestros días sí existe guerra ideológica aunque se pretenda ignorar la palabra “ideología”.

La acción de la FSM en las regiones, consecuente con los principios del movimiento sindical clasista, debe enfrentar la pretensión de convertir la unidad en la acción en un escenario en los que los recursos financieros conque son favorecidas determinadas organizaciones sindicales internacionales sean utilizados como herramientas para colaborar con los aliados del pensamiento sindical impuesto comprando voluntades, al tiempo que a los que lo rechazan, manteniendo sus principios, se les “castiga” limitándoles el acceso a tales fuentes o siendo excluidos, aislados, perseguidos.

Vivimos en un mundo en el que los “pocos ricos” desprecian, discriminan, y esclavizan a los “muchos pobres”, y esto es posible por la alianza en la que se funda su unidad como clase social defendiendo muy coordinados su sistema y utilizando su fuerza para enfrentar, atacar, manipular, dividir, desviar y debilitar a los trabajadores y a su organización colectiva: los sindicatos.

Desconocer ese antagonismo, pretender ignorar el egoísmo que ha engendrado el sistema con su exaltación al individualismo, al mercado libre, a la competencia despiadada y encauzar la acción sindical por el sendero del diálogo pasivo con los adversarios de los trabajadores, manifestando complacencia por declaraciones de supuesta buena voluntad y reconocerlas como triunfo de la lucha sindical, puede resultar válido para arrancar determinados justas reivindicaciones, pero no puede distraernos de lo que debe ser propósito de los trabajadores como clase en cada una de nuestras sociedades: la transformación social con predominio de la propiedad común y el desarrollo de una economía solidaria.

No debiera ser permitido que el sindicalismo se integre a la estructura política de la globalización capitalista y que le sirva de soporte para su supervivencia al encausar la acción sindical por caminos aparentemente ingenuos y tolerantes, convenientes para los poderosos, que ahogan las verdaderas manifestaciones de lucha colectiva que históricamente han protagonizado los trabajadores.

Levantando las banderas de la UNIDAD y de la supuesta PLURALIDAD, no se puede pretender que el movimiento sindical clasista acepte la globalización neoliberal, la economía de libre mercado, como procesos irreversibles e inevitables que requieren solo de ajustes que les concedan una dimensión más social. La realidad es que si así fuese, el capitalismo dejaría de serlo y los hechos no evidencian que esté dispuesto a ello.

Es vital identificar, de forma diáfana, la causa de nuestros males: la globalización capitalista que impulsan las corporaciones económico-financieras, amparadas por los Estados más poderosos de la tierra. Son ellos los responsables de las hambrunas, del daño ambiental, de las migraciones masivas forzosas, de la desocupación estructural, de la explotación del trabajo infantil, de la violación sistemática de los derechos humanos universales, de las guerras.

¡La unidad sindical como principio y con principios! El principal desafío que tiene el movimiento sindical en la actualidad, continua siendo el de UNIRSE sí, pero con conciencia de clase.

La Federación Sindical Mundial surgió desde la UNIDAD, sólo que cuatro años más tarde de haber germinado, el viejo axioma de ¨ divide y vencerás” se abrió paso, fragmentando lamentablemente al movimiento obrero internacional. Desde entonces y hasta el presente, la FSM es, con total impudicia, acusada de sectaria, extremista e intolerante.

Tal realidad se manifiesta en el ámbito regional. En ella también la Federación Sindical Mundial debe diafanizar, como los enemigos de los trabajadores, al capital, al imperialismo y al fascismo y sobre ese principio fundamental promover la unidad en la acción intentando superar segmentaciones insubstanciales y conflictos por liderazgos permitiéndole ello recuperar la confianza de los trabajadores.

Debe sumar a los que, desde su condición de trabajadores formales o informales, desempleados, despedidos, campesinos, indígenas, sin tierras, desposeídos, desamparados y pobres, luchan contra ese poder.

En las regiones se han acumulado alguna experiencias en la búsqueda de la unidad en la acción brindando frutos al fortalecer a las organizaciones sindicales clasistas, atraer a sindicatos independientes, establecer alternativa sindical creíble dada su amplitud y acogida, desarrollar frente común antiimperialista, de lucha por la democracia y por los intereses más legítimos de los trabajadores.


La búsqueda de la unidad en la acción en algunas sedes regionales de la FSM ha propiciado, además, extender el criterio de que la conquista de las reivindicaciones inmediatas tiene que asociarse al objetivo final pues los sindicatos que dejan de luchar contra las clases dominantes se convierten en instrumentos de estas en sus acciones contra la clase obrera. En fin, se ha posibilitado extender la influencia de las ideas que la FSM proclama y de ella misma como organización extendiendo su influencia.

La FSM comprende la necesidad y urgencia de consolidar la unidad del movimiento obrero internacional y reconoce que solo con ella los trabajadores del mundo podrán avanzar en la defensa de sus derechos y lograr la auténtica justicia social.

CONTENIDO ESENCIAL DE LAS SEDES REGIONALES:

En los actuales Estatutos se señala en el Acápite III dedicado a los Medios de que se vale la FSM para impulsar su labor:
“…..Para estimular y promover estos objetivos, la FSM emprende iniciativas a fin de contribuir a la movilización de todas las fuerzas del movimiento sindical internacional. Para ello la FSM, sus afiliados y las estructuras profesionales y regionales:
a) utilizan todos los medios posibles para dar a conocer y explicar a los trabajadores de todos los países estos objetivos, junto con los programas y decisiones adoptadas por sus organismos dirigentes, así como las iniciativas unitarias que adopte;
b) despliegan todos los esfuerzos para organizar, impulsar y coordinar la solidaridad internacional;
c) estimulan todos los debates democráticos e intercambios de opiniones y experiencias sobre problemas de interés común de todos los trabajadores y sindicatos del mundo entero.
d) actúan ante y en el seno de las instituciones internacionales e intergubernamentales;
e) actúan en favor de acciones organizadas y realizadas a nivel regional para estimular y desarrollar las consultas, la cooperación y la solidaridad, con el fin de responder mejor a sus preocupaciones e intereses específicos; y a nivel profesional, para reforzar el lugar y el rol de las Uniones Internacionales de Sindicatos (UIS);
f) preconizan y actúan en favor de la unidad;
g) cooperan con las organizaciones sindicales y las instituciones interesadas en la formación sindical de los trabajadores….”
El impulso a tales propósitos continúa constituyendo un adecuado rumbo en la labor regional de la FSM.
Debiera la acción de la FSM en las regiones tender a fortalecer el rol del Movimiento Sindical a favor de la movilización y la construcción de propuestas que salgan del marco eminentemente reivindicativo económico gremialista al generar proposiciones de naturaleza política en donde estén reflejadas las aspiraciones de toda la población.
La FSM a escala regional debe fomentar un movimiento que contribuya a desarrollar la lucha contra el neoliberalismo que tanto daño ha hecho al movimiento sindical.

Estamos obligados a enfrentar la extrema flexibilidad en la relación de trabajo, la contratación individual, el incremento de la jornada de trabajo y otras manifestaciones del afán neoliberal de obtener ganancias sin importar los costos sociales como lo son la tercerizaciòn, la privatización de la seguridad social y los mecanismos para acceder al derecho de pensión, que han ido envileciendo y precarizando el valor del trabajo.

Debiera caracterizarse nuestra acción en las regiones por el rechazo a la aceptación de más horas de trabajo por el mismo salario, despidos para reducir costos y deterioro de las condiciones de trabajo para supuestamente “salvar” a una empresa ajena a los intereses de su colectivo y beneficiar a un sector minoritario de empleados u obreros que produzca sindicatos corporativos, dependientes, anti solidarios, con un liderazgo corrompido y no representativo, que coadyuva a incrementar la ganancia capitalista, recibiendo una caritativa tajada.

Debiera alimentar la FSM en las regiones la capacidad de lucha por la defensa de los derechos laborales y sociales: por el pleno empleo; la reducción de la jornada de trabajo sin reducción de salario; contra la precarización del trabajo y la discriminación en el trabajo por motivo de género, etnia, religión u orientación sexual; contra la privatización.

Por la universalización de las políticas públicas: educación, salud y seguridad social, en pro de que el Estado asuma su papel de inductor del desarrollo económico y social. A favor de la integración solidaria y soberana por la solidaridad entre los pueblos y el apoyo a los cambios políticos y sociales y por la unidad contra la ofensiva militar del imperialismo y la de sus fuerzas aliadas conservadoras y corruptas. Deben también constituir propósitos de la FSM en las regiones, la lucha en defensa de la soberanía alimentaria, sobre los recursos energéticos, hídricos, la biodiversidad y a favor de la sustentabilidad ambiental.

La FSM en las regiones debiera lograr, como objetivo fundamental, abordar los problemas que afectan a los trabajadores con una visión orientada a concebir un plan de acción eficaz, con propósitos concretos y acciones que conduzcan a la recuperación de la capacidad de lucha y de victoria de los trabajadores y del dinamismo y representatividad en la actuación sindical defendiendo la independencia de clase y la autonomía sindical.

En particular las articulaciones de acciones concretas en el seno de las dependencias de determinadas transnacionales dimensionando las batallas que se libran localmente, debiera constituir uno de los principales objetivos de la FSM a escala regional.

En resumen: oponer al dinero fácil y condicionador de que dispone una parte del movimiento sindical internacional, las ideas que favorecen a los verdaderos intereses de los trabajadores.

Ante tal confrontacion, apreciamos que se debilita el movimiento sindical que compra conciencias y se fortalece el que apuesta a conquistar voluntades con las ideas.
Desafiar al neoliberalismo es retar al Sistema, a la oligarquía financiera transnacional, al gobierno de los Estados Unidos, a sus aliados y por supuesto, a la pretensión de eternizar la “supremacía del Capital”. Por tanto las reacciones a las luchas clasistas son virulentas. En aras de que el Capital subsista, permanezca y se reproduzca a partir del reciclaje reiterado de sus crisis, se aprecia en que el consorcio transnacional, con la complicidad de apodados “líderes demócratas”, claramente subordinados a las estrategias anexionistas, recurren a métodos radicales basados en el miedo, entroncados con el terrorismo de Estado y dirigidos a frenar los vientos de lucha, cambios y renovación.

La cruzada antisindical de violencia, descrédito y difamación, que pretende desaparecer los sindicatos, apunta a un totalitarismo de tono fascista enmascarado tras los valores de la Democracia. Nuestra capacidad de movilización tiene que sensibilizar a los organismos internacionales que en las regiones se supone amparen nuestros reclamos, para que se decidan a actuar en correspondencia con la razón de su existencia. Nuestra voz debe y tiene que ser escuchada.

Debiera ser esta una de las principales campañas de nuestras Sedes Regionales pues sin la garantía a nuestro derecho a existir y a actuar como sindicatos, poco podremos hacer para reclamar los derechos de los trabajadores.

Hay que impedir en las regiones la continuada tendencia a herir gravemente la libertad sindical construyendo un eficaz frente contentivo.

El sistemático acompañamiento a las luchas sindicales y populares, la expresión de nuestra solidaridad y nuestra presencia, de una manera u otra en todos aquellos escenarios en los que se combate, es una labor ineludible de las Sedes Regionales de la FSM que además mucho contribuye a su vigorización.

En la actualidad lo que caracteriza al mundo y que por supuesto se manifiesta en mayor o menor magnitud en todas las regiones, es la evidencia de la crisis total de un sistema impuesto, ya agotado, sin nada que ofrecer a los trabajadores y a los pueblos donde crece la conciencia de oponerse a la entrega a los poderosos y la necesidad de promover la construcción de otra sociedad en la que el pueblo trabajador sea el beneficiario de las riquezas que durante siglos les han sido expoliadas.

¿Puede y debe estar el movimiento sindical clasista al margen de esa tendencia? Los dirigentes sindicales que concertan con el capital no pueden, por mas que se disfracen, acompañar los procesos de transformaciones o la voluntad de lograrlos. El futuro, sin dudas, pertenece al movimiento sindical clasista, es de la FSM.

¿CÒMO PERFECCIONAR NUESTRO DESEMPEÑO ?

Los resultados que podamos haber cosechado en el periodo, son solo demostración de cuanta fuerza podemos disponer cuando nos coordinamos mejor, cuando somos coherentes en la accion, cuando ponemos a prueba el uso racional de lo poco de que disponemos. ¿Còmo perfeccionarnos ?
 Reafirmando aspectos de los actuales Estatutos de la FSM que contribuirìan, de ejecutarse apropiadamente, a mejorar la labor Regional de la FSM. En su Artículo 13 se establece, como sus tareas, las siguientes:
• “……organizar y estimular consultas e intercambios de experiencias entre las organizaciones sindicales afiliadas del continente;
• emprender cualquier iniciativa de acción de solidaridad para la conducción de las reivindicaciones de los trabajadores del continente;
• trabajar por el acercamiento, la cooperación y la unidad de acción entre las diversas organizaciones sindicales nacionales, regionales o profesionales del continente:
• impulsar la formación sindical.
• Cooperan con las UIS para impulsar la actividad profesional en el continente….”
 La creación de Confederaciones Regionales en lugar de las actuales Representaciones Regionales, podría ser un factor de dinamización de estas actuales estructuras. Actuando bajo los mismos principios que inspiran a la FSM: democráticas, unitarias y clasistas; subordinadas a la sede, con acceso a los ingresos fruto de la cotización, haría más eficiente el desempeño de la FSM a escala regional colocándola a la altura de los desafíos de la lucha de clases en nuestra época.
Al brindarle a la FSM en las Regiones más representatividad, se posibilitaría, al disponer de mayor operatividad, un enfrentamiento más agudo con otras estructuras sindicales. Posibilitaría ello, también, formalizar un ámbito de intercambio a instancia regional en la que puede valorarse, por los integrantes de tal Confederacion, los avances y desaciertos reclamando su promoción o rectificación.

 ¿Cómo mejorar la articulación entre las Sedes Regionales de la FSM y las Uniones sindicales Internacionales?

Los Estatutos de la FSM establecen:

En el artículo 12: “….La FSM coopera con las UIS que agrupan voluntariamente a las organizaciones de trabajadores de las industrias, profesiones y oficios. Son centros de elaboración, coordinación e impulso de la acción sindical internacional a nivel profesional por la más amplia unidad y solidaridad en el interés de los trabajadores de cada rama.

Se señala también que “….. las UIS forman parte de la estructura de la FSM. Se benefician de una amplia autonomía e independencia en su actividad. Ello requiere una autentica coordinación de las iniciativas de las UIS y las de la FSM…….”

En el artículo 13: Las Representaciones de la FSM cooperan con las UIS para impulsar la actividad profesional en la región.

El intento de cooperar en la acción entre sectores y regiones acerca de los problemas y los asuntos que unen e interesan a los trabajadores y a sus organizaciones, es un pilar determinante que pudiera mejorar el papel y la influencia de la FSM.

Al apoyo a la labor de las UIS debiera dedicarse un prioritario apoyo por parte de las sedes regionales de la FSM tomando en consideración que la actividad de las UIS pueden continuar convirtiéndose en una poderosa herramienta que haga trascender la influencia de la FSM.

Tomando en consideración estos elementos, la FSM necesita implementar su aplicación en la práctica. Tal reto requiere de una respuesta. ¿Cómo HACERLO?

Lo primero sería el identificar en cada región las organizaciones afiliadas y amigas de la FSM y de las UIS en cada uno de los sectores así como las que con un status independiente podrían sentirse inclinadas a vincularse a esfuerzos articulados sectorialmente en cada región dispuestas a estrechar relaciones con un movimiento sindical de genuina voluntad de lucha y por tanto factible de agruparse junto a nosotros si sabemos llegar a ellas con un mensaje y propuestas de acción que las atraiga.

Estudiando esta información, pudiéramos derivar articulaciones posteriores entre las UIS y las Regiones que nos posibiliten precisar acciones en cada país para fortalecer las UIS que se interesaran en este propósito elaborando de manera concertada planes de acción específicos con tal fin a escala regional.

 Las coordinaciones de la FSM en cada país, es una vía utilizada con resultados favorables que puede ser incrementada en la medida que ello sea aconsejable y factible en correspondencia con las características nacionales.

 La construcción de “ejes” temáticos en las regiones, concebidos en correspondencia con sus características, constituye otra manera de acercarnos, de manera constructiva, a los intereses de las organizaciones sindicales en las bases, en los países o en los sectores.

 Las coordinadoras subregionales que en algunas regiones sostienen activistas, cuya importante labor disemina la presencia y el mensaje de la FSM, son una experiencia que contribuye a ensanchar el número de colaboradores de la actividad de la FSM en las regiones al tiempo que dinamiza nuestra influencia y tiende a democratizar nuestra acción.

La elaboración de planes anuales por parte de las coordinadoras subregionales, como ya lo han logrado algunas, probando que ello se puede, trazaría, de manera precisa, los propósitos por los cuales luchar considerando que es muy difícil llegar a algún objetivo si no se conoce adonde se va.
 Agrupar a colaboradores en torno a la labor de las sedes regionales es otra manera de ampliar la participación de dirigentes sindicales, investigadores, abogados, periodistas y otros en la concepción de ideas para el impulso de la labor dinamizando y perfeccionando lo que debe ser hecho.
Ellos pueden hacer mucho a favor de generar ideas que contribuyan a las luchas sindicales o a apoyarlas con argumentos y facilidades de índole técnica.

 La promoción de la formación sindical ingeniando, para ello, diversas modalidades tendentes a quebrantar la falta de recursos y brindar atractivas vías, es un propósito ineludible para las Representaciones Regionales en el empeño de fortificar conciencias clarificando la causa de nuestros males y la manera de combatir sus causas. El intercambio a través de Seminarios, Talleres, Encuentros, también contribuye a tales propósitos.

 La búsqueda de vías que posibiliten nuestra sistemática comunicación es, también, un recurso extraordinariamente valioso para aumentar la influencia de la FSM. La existencia de boletines, revistas, páginas WEB, nos permiten llegar con nuestro mensaje a múltiples destinatarios identificados o no con nuestro pensamiento y a los cuales podemos llegar a movilizar por estas vías en favor de nuestros propósitos. Es, también, adecuadamente utilizada, una significativa contribución al despliegue de la imagen de la FSM.

 Por su cercanía a las bases sindicales, las Sedes Regionales deben ser una relevante vía para promover la afiliación a las filas de la FSM o de las UIS.

 La colaboración de intelectuales para brindarnos elementos de análisis que contribuyan a una mejor preparación de nuestras luchas y propicien un más diáfano entendimiento del entorno laboral, resulta, también, una importante labor a promover por las Sedes Regionales de la FSM.

 Estimular el cumplimiento del aporte financiero que corresponde a cada una de las organizaciones afiliadas a la FSM constituye un empeño que requiere de mayor atención y resultados en la creación de conciencia al respecto. La búsqueda de vías que a las Sedes regionales las interesen más en el financiamiento de la FSM, pudiera también contribuir a tal propósito.

 Alcanzar la motivación de nuestras organizaciones afiliadas y amigas en los antes mencionados propósitos, constituye una prioridad de las sedes regionales de la FSM para hacer avanzar su desempeño. Una íntima vinculación con ellas que permita conocer sus preocupaciones y ansias, aportará resultados más favorables.


Las sedes Regionales de la FSM pueden y deben, derivado del XVI Congreso Sindical Mundial, incrementar el aporte de valiosas contribuciones a la búsqueda de una FSM mas propositiva, atractiva, influyente, más útil a los trabajadores y a sus organizaciones sindicales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario